lunes, 25 de mayo de 2009

Uô, ô ô... Verdadeiro amor...

Así decía Daniela Mercury en uno de sus más conocidos estribillos. Creo que se refería a un hombre...
Puede un hombre o una mujer, ser el verdadero amor de otra persona? O en todo caso, existe algún amor más verdadero que el que se le puede tener a un hombre o a una mujer?
Cuántos abrimos el diario a primera hora del día intentando encontrar noticias sobre nuestro verdadero amor? Cuántos nos ponemos a escuchar programas de radio con charlatanes de café, para intentar encontrar una noticia sobre nuestro amor? A quien le interesa saber lo que compró o vendió nuestro ser amado? Por quien nos alegramos hasta el infinito o nos entristecemos hasta deprimirnos cuando al amor, le va muy bien o le sale todo mal.
Por quien suspendemos todo para ir a verlo? Por quien nos apretujamos en el calor, durante horas? Por quien nos aguantamos el frío y la lluvia? Por quién somos capaces de jugarnos, almuerzos o cenas?
Por quien perdemos la razón a punto de convertirnos en lo seres más xenófobos de la tierra? Defendiendo a quien, somos capaces de pelearnos a muerte con desconocidos? Por quien te abrazarías con extraños?
Sos capaz de arriesgar tu vida, yendo a los más remotos lugares, sabiendo de la inseguridad que reina en todo el país, por cualquiera? No, sólo por tu verdadero amor.
Suena paradójico, pero hasta sos capaz, de postergar o suspender el sexo, por tu amor. Sos capaz de intervenir en cualquier discusión en la que alguien ensucie su nombre, sin importar contra quien te enfrentes.
Más de una vez, hemos dejado nuestra voz, hemos visto deteriorada nuestra salud, hemos postergado a la familia y amigos. Hemos desaparecido de eventos sociales y familiares, por ese amor.
Sólo a un verdadero amor, se lo va a ver con un Paty y una Coca sin gas y no te pide ni un poquito.
Serías capaz de organizar tu agenda en función de las actividades de tu ser amado? Sólo de un verdadero amor.
Cuántas veces por semana salís a la calle con una remera con la foto de tu amor? Nunca, es totalmente cursi. Pero cuando se trata de tu verdadero amor, te la ponés con orgullo, y la cuidás más que a tu traje más caro.
Uno conoce a su verdadero amor de chiquito. A mi me lo presentó mi Papá a quien le estaré eternamente agradecido. Obvio que mi abuelo fue un ser muy importante a la hora de afianzar mi sentimiento de Amor.
Mi verdadero amor, hizo lo suyo, dándome muchas más alegrías que tristezas, pero hasta en los peores momentos, jamás perdí ni un gramo de pasión.
Sé que mi Amor, nunca cambiará, nunca le seré infiel, y sé que me acompañará hasta el fin de mis días.
Mi verdadero Amor es el club de mis Amores. En Mi caso, RIVER PLATE. En el tuyo, podrá ser le mismo u otro. No importa, porque el sentimiento es el mismo. Vos me entendés.
Hoy River está cumpliendo 108. Yo soy sólo una partecita de su historia. En cambio River es un pedazo importante de mi vida.
Por eso, hoy estoy compartiendo esto con ustedes. 108 años no se cumplen todos los días. Y menos si son 108 años de riquísima historia. De prestigio y de una incalculable cantidad de logros, tanto en lo social como en lo deportivo. Por esto, y como homenaje, a continuación las estrofas del Himno De River Plate, ese que cada vez que escuchamos nos pone la piel de gallina. Porque "...mientras viva tu bandera, la izaremos con HONOR"
Porque el verdadeiro amor es el canto de la cidade, del pueblo riverplatense, que hoy festeja su cumpleaños número 108.



River Plate, tu grato nombre

Elevemos toda el alma en la humilde canción
renovando con cariño la ingenua ilusión.
Y con lazos triunfaremos trataremos de unir
el glorioso pasado y el brillante porvenir.

River Plate, tu grato nombre
derrotado o vencedor
siempre, cual un solo hombre,
nos tendrá a su alrededor.
Mientras viva tu bandera
la izaremos con honor!

River Plate, en ese nombre,
de tan dulce vibración
hay un eco que estremece
y agiganta el corazón...
Mientras viva tu bandera
la izaremos con honor!

River Plate, tu grato nombre,
clamaremos con amor...
Nuestra sangre está cruzada
en tu blanco pabellón.
Mientras viva tu bandera
la izaremos con honor!

jueves, 2 de abril de 2009

Papá, me saqué un 10 en dictado, por qué no me felicitás?

Como se darán cuenta, me quedó grabado. Esto fue en el año 83.
Volví un día del colegio, y ni bien llegó mi papá, fui corriendo a mostrarle mi cuaderno de Lengua.
Me había sacado un 10 en Dictado, y estaba ansioso por esa felicitación. Quizás, hasta internamente esperaba un premio. Pero no, ante mi pregunta respecto de por qué no me felicitaba, la respuesta fue tajante. Es tu deber estudiar, y sacarte buenas notas. No es un hecho extraordinario que merezca la felicitación. (no habrán sido con estas textuales palabras, pero la idea era esa).
Dos años más tarde, en la cancha de River, la cancha se vino a abajo ante la sanción de un penal a favor de los Millonarios. Todos se abrazan, todos festejan. River empataba con Vélez 0 a 0, y El Enzo, tenía la responsabilidad en su botín derecho, de sellar una victoria, que afianzara al equipo de Núñez en la punta.
Francescoli convierte el penal, pero para mi sorpresa, el festejo es medido. ¿Toda la euforia se había consumido en el festejo por la sanción de la falta? No, la cuestión era que Francescoli, como encargado de ejecutar los penales, tenía el deber de convertirlo. Era casi su obligación, por lo que no era un logro que mereciera la euforia y el descontrol.
Año 2009, pasó con mi hermana, pero estoy seguro que podría haber pasado en cualquier hogar de clase media. Mi hermana se llevó un par de materias a marzo y su padre, (el mismo que no me felicitó por ese 10 en dictado en 2do grado) acordó un premio por el pase de año de mi hermana.
Año 2009, otra vez el Estadio de River se viene abajo. Faltaban pocos minutos y River no podía doblegar al modesto equipo tucumano, hasta que sobre la hora, penal contra Falcao. La cancha se viene a abajo. El joven colombiano ejecuta el penal. Gol y un festejo increible e interminable, estremece el estadio tanto dentro del campo de juego como en las tribunas.
El 31 de Marzo, todos nos enteramos de la muerte del Ex Presidente Alfonsín. Un Presidente que en su gestión le tocó la difícil situación de sentar las bases de una democracia incipiente por esos años.
En estos dos días, no paro de escuchar las voces que se alzan destacando tres cuestiones del ex mandatario. Su profundo compromiso con la Constitución, su ética y su honestidad.
Si una persona que tuvo que entregar el mando antes de tiempo, en medio de saqueos, hiperinflación y con unos servicios públicos que daban lástima, tiene el reconocimiento (quizás merecido, ojo) de toda la población sin importar partido político, clase social, ni provincia, a pesar del estado en que entregó el país a su sucesor y se le destacan por ello, los valores de la honestidad y de estar profundamente comprometido con la Constitución y las instituciones, realmente como país, estamos en un serio problema.
Yo entiendo que las condiciones de honestidad, y creer firmemente en la constitución, son cuestiones básicas que tienen que estar, sí o sí, pero que no alcanzan para que alguien pueda aspirar a un cargo público, (ni hablar de la Presidencia de la Nación).
Conocí muy pocas personas más honestas, de más firmes principios y demócratas que mi abuelo Hache. Me contaba, muchos cuentos, le encantaba la naútica. Era capaz de arreglar todo ya que tenía mucha habilidad con sus manos. Trabajaba de sol a sol. Pero no por eso podría haber sido Presidente de la Nación.
Si la ciudadanía destaca como extremadamente valiosas las cualidades de la honestidad y la fiel defensa de las instituciones como valores esenciales para llevar a cabo la difícil tarea de guiar los destinos del país, por qué a la hora de elegir elige otra cosa? ¿Por qué todos los políticos destacan estas cuestiones del Doctor Alfonsín, pero la hora de ejercer el puesto que les toca desempeñar, utilizan otra brújula y se dirijen a otro Norte?
Si en 40 millones de ciudadanos, no podemos encontrar un puñado que a la honestidad, la ética y su integridad, puedan agregarle capacidad y preparación para ejercer la Presidencia, algo mal estamos haciendo como país.
Y no me resigno a encontrar como única solución de que mi papá me felicite por ese 10 en Dictado del año 83.