jueves, 2 de abril de 2009

Papá, me saqué un 10 en dictado, por qué no me felicitás?

Como se darán cuenta, me quedó grabado. Esto fue en el año 83.
Volví un día del colegio, y ni bien llegó mi papá, fui corriendo a mostrarle mi cuaderno de Lengua.
Me había sacado un 10 en Dictado, y estaba ansioso por esa felicitación. Quizás, hasta internamente esperaba un premio. Pero no, ante mi pregunta respecto de por qué no me felicitaba, la respuesta fue tajante. Es tu deber estudiar, y sacarte buenas notas. No es un hecho extraordinario que merezca la felicitación. (no habrán sido con estas textuales palabras, pero la idea era esa).
Dos años más tarde, en la cancha de River, la cancha se vino a abajo ante la sanción de un penal a favor de los Millonarios. Todos se abrazan, todos festejan. River empataba con Vélez 0 a 0, y El Enzo, tenía la responsabilidad en su botín derecho, de sellar una victoria, que afianzara al equipo de Núñez en la punta.
Francescoli convierte el penal, pero para mi sorpresa, el festejo es medido. ¿Toda la euforia se había consumido en el festejo por la sanción de la falta? No, la cuestión era que Francescoli, como encargado de ejecutar los penales, tenía el deber de convertirlo. Era casi su obligación, por lo que no era un logro que mereciera la euforia y el descontrol.
Año 2009, pasó con mi hermana, pero estoy seguro que podría haber pasado en cualquier hogar de clase media. Mi hermana se llevó un par de materias a marzo y su padre, (el mismo que no me felicitó por ese 10 en dictado en 2do grado) acordó un premio por el pase de año de mi hermana.
Año 2009, otra vez el Estadio de River se viene abajo. Faltaban pocos minutos y River no podía doblegar al modesto equipo tucumano, hasta que sobre la hora, penal contra Falcao. La cancha se viene a abajo. El joven colombiano ejecuta el penal. Gol y un festejo increible e interminable, estremece el estadio tanto dentro del campo de juego como en las tribunas.
El 31 de Marzo, todos nos enteramos de la muerte del Ex Presidente Alfonsín. Un Presidente que en su gestión le tocó la difícil situación de sentar las bases de una democracia incipiente por esos años.
En estos dos días, no paro de escuchar las voces que se alzan destacando tres cuestiones del ex mandatario. Su profundo compromiso con la Constitución, su ética y su honestidad.
Si una persona que tuvo que entregar el mando antes de tiempo, en medio de saqueos, hiperinflación y con unos servicios públicos que daban lástima, tiene el reconocimiento (quizás merecido, ojo) de toda la población sin importar partido político, clase social, ni provincia, a pesar del estado en que entregó el país a su sucesor y se le destacan por ello, los valores de la honestidad y de estar profundamente comprometido con la Constitución y las instituciones, realmente como país, estamos en un serio problema.
Yo entiendo que las condiciones de honestidad, y creer firmemente en la constitución, son cuestiones básicas que tienen que estar, sí o sí, pero que no alcanzan para que alguien pueda aspirar a un cargo público, (ni hablar de la Presidencia de la Nación).
Conocí muy pocas personas más honestas, de más firmes principios y demócratas que mi abuelo Hache. Me contaba, muchos cuentos, le encantaba la naútica. Era capaz de arreglar todo ya que tenía mucha habilidad con sus manos. Trabajaba de sol a sol. Pero no por eso podría haber sido Presidente de la Nación.
Si la ciudadanía destaca como extremadamente valiosas las cualidades de la honestidad y la fiel defensa de las instituciones como valores esenciales para llevar a cabo la difícil tarea de guiar los destinos del país, por qué a la hora de elegir elige otra cosa? ¿Por qué todos los políticos destacan estas cuestiones del Doctor Alfonsín, pero la hora de ejercer el puesto que les toca desempeñar, utilizan otra brújula y se dirijen a otro Norte?
Si en 40 millones de ciudadanos, no podemos encontrar un puñado que a la honestidad, la ética y su integridad, puedan agregarle capacidad y preparación para ejercer la Presidencia, algo mal estamos haciendo como país.
Y no me resigno a encontrar como única solución de que mi papá me felicite por ese 10 en Dictado del año 83.

miércoles, 18 de marzo de 2009

¿Qué querés ser cuando seas grande?

Político!!!!
(después retomo la pregunta del título y la respuesta)
Pero empecemos:
Si no fuera porque es un tema muy serio y que nos afecta a todos, diría que el debate que se está gestando en torno a la seguridad es muy lindo. Para quienes nos gusta argumentar, y poner en la balanza puntos a favor y en contra, todo este debate disparado por las declaraciones de Susasa Giménez, pero más que nada por la realidad que nos toca vivir es muy interesante y complejo.
(después retomo el tema del disparador)
Hablar de bajar la edad de imputabilidad de los delicuentes, aumentar las penas de quienes delinquen, por un lado. Atacar el tema de la falta de educación, de darle oportunidades a quienes hoy no las tienen. De alejar las drogas de los jóvenes. De mejorar el sistema judicial. Profesionalizar las policías. Mejorar el sistema carcelario para que los que allí cumplen penas, las cumplan, y que quienes las cumplan, salgan con las herramientas para reinsertarse en la sociedad y no con mejores herramientas para delinquir. Y a todo eso, sumarle el qué hacer en la transición, asumiendo que todos estos temas que engloban la problemática de la inseguridad, no se resuelven de un día para el otro.
Todo ciudadano tiene derecho a expresar lo que quiere y lo que piensa respecto de un tema. Desde lo que a nosotros nos parece más coherente hasta las cosas más disparatadas. Desde decir que bajen la imputabilidad a 12 años a los delincuentes, que cierren la frontera con Bolivia y Paraguay. Que prohiban la entrada a ciudadanos nacidos en Perú. Aplicar la pena de muerte a quien mata. Cortarle la mano a quien roba y rebanarle el miembro a quien viola.
Esos pueden ser muy buenos disparadores, para que quienes tienen una responsabilidad seria en la creación y reformas de políticas públicas, para que discutan y debatan en serio qué es lo que es más conveniente hacer en cada caso. Que estudien cómo se resolvieron los problemas en otras partes del mundo.
Y con toda suficiencia y seguridad, puedan decir: Mire Señora Susana Giménez, lo que usted plantea es inviable, y no resuelve el problema. En tales países hicieron tal y tal cosa, y funcionó, nosotros luego de tal estudio y tal otro, hemos decidido resolver el tema de tal manera y para eso, necesitamos enviar tal ley al Congreso y que todos, independientemente del partido al que representemos nos encolumnemos detrás de tal proyecto.
Y acá es cuando imagino la pregunta del título, y la respuesta.
Lamentablemente en nuestro país, y casi sin excepciones quienes asumen responsabilidades en la política, sólo ven la cara linda de la actividad.
Lo más lindo para todo político es inaugurar alguna obra (obviamente con la plata de los contribuyentes) y recibir la felicitación de la gente afectada y todo el afecto de aquellas personas a la que la obra realmente les cambia la vida.
Viajar, conocer el mundo, ser reconocido a nivel nacional o mundial, según el caso. Que no tengas que pagar para comer afuera, recibir regalos, y saber que en un futuro, en algún lugar habrá una calle con tu nombre. Conocer personalidades del espectáculo y el deporte de todo el mundo. Etc, etc, etc...
Lo que se olvidan los políticos es la otra cara. Cuando un Gobernador o Intendente o Presidente inaugura un Hospital en tal barrio, es porque decidió no construirlo en varios otros. Y nadie se presenta ante ciudadanos de un barrio para decir: "señores, hemos decidido por tales motivos, no construir el Hospital acá y sí en otra localidad".
Y otro detalle que se olvidan es que muchos creen que ser político es caer simpático para ir escalando en la listas, hacerse los graciosos en los medios de comunicación y realizar acuerdos y negociaciones para estar mejor parado.
Se olvidan de lo más importante y es estar capacitados y preparados para enfrentar los problemas complejos que exiten en las sociedades modernas, con los huevos bien puestos para asumir los costos.
Porque mientras la sociedad pide mayor seguridad, para no cambiar las costumbres cotidianas de nuestra vida, y salir a la calle tranquilos, sin mirar para los 4 puntos cardinales antes de entrar a sus casas. Poder volver a la hora que uno quiera a la noche. Caminar por las calles, y no sólo por las avenidas. Salir sin ropa llamativa, sin mucha plata para que no te la roben, pero no con tan poca para que no te maten. Mientras todos nosotros queremos poder hacer las actividades que nos gustan sin miedo, quienes tienen que resolver este y otros problemas, están discutiendo si las elecciones son en Octubre o en Junio.
Antes de decidir que quieren ser Políticos, acuerdense, que las monedas tienen dos caras!