Cuando me pongo a pensar cuál es el invento que más ha modificado la vida de la gente en estos últimos años, sin lugar a dudas, aparece en primer lugar el teléfono celular.
Creo que a mis hermanas más chicas, les sería muy difícil y hasta gracioso entender cómo era la vida antes de la revolución del telefonito.
Comunicaciones eran las de antes. Se acuerdan lo que significaba que alguien atendiera un llamado que era para uno, y no anotara el mensaje? Pelea seguro! O los gritos por toda la casa... Hernáaaaaaan! Teleeeeeeeeeeefono! Y qué venía como respuesta? Mamá, cortá que ya atendíiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!
Y cuando cortabas, la típica pregunta. ¿Quién es Claudia? Cuya típica respuesta era. "Nadie". Y si ese día estaba más comunicativo: "Nadie, una amiga". Mi madre se iba pensando, qué raro que mi hijo hable con Nadie quince minutos, y conmigo se comunique con 3 o 4 monosílabos por día.
Después estaba la otra. Te acostabas en la cama, te preparabas para hacer una llamada relativamente larga. Tomabas el tubo para marcar y zás. El grito... Corten que estoy hablando. Podían pasar varios minutos hasta que se desocupara el teléfono. Y ya para esa hora, no daba llamar. O si vos lograbas establecer una llamada, y estabas en la parte más interesante de la charla, alguien golpeaba tu puerta y te decía. ¿Te falta mucho? Y ahí estaba tu habilidad para decidir qué hacer. Porque este era un juego repetitivo N veces con los mismos jugadores, y al día siguiente uno podía estar en el lugar del otro. Y se sabía que después venían las represalias. Lástima que estudié Teoría de los Juegos mucho después de estas situaciones!!
Otro hábito que cambió fue el de la puntualidad.
Antes, cuando quedabas en una cita, tenías que calcular muy bien el horario. NO había mucho margen de error porque no había como ahora la posibilidad de corregir cada 10 minutos el horario estimado de arribo.
Hoy, nadie sabe los números de teléfono, porque están guardados en el celu. Tampoco sabemos el piso donde vive la gente, porque mandamos un texto o llamamos cuando estamos en la puerta para que baje. Aunque acá, surgen nuevos conflictos. A la segunda vez que te hicieron la gran "estoy abajo" y estaban a 10 cuadras, ya necesitamos pruebas, de ubicación. ¿Qué cual es generalmente? El timbre, obvio. desaprovechando la oportunidad de ganar tiempo.
Esta es la situación: bajá que ya estoy. Dónde estás? Estoy abajo. No, mentira. Sí, bolú, dale. Tocá timbre si estás abajo.
Acá se presentan dos posibles situaciones. Si la persona no está abajo, te dice: Bueno, estoy a 4 cuadras, así que en 50 segundos andá bajando. El problema es cuando realmente estaba abajo, ya que ahí es cuando se viene el timbrazo interminable, sólo interrumpido cuando uno baja y saluda al amigo.
Hoy podés realizar más de un salida por noche. Ya que cuando la salida con tus amigos está muriendo, mandás uno (o varios) mensajes de texto salvadores, hasta combinar con alguien dónde vas a terminar la noche.
Antes de ir a una fiesta, mandamos un texto, para saber qué onda y si vale la pena ir. Cuando nos perdemos en un lugar grande, y con mucha gente, el teléfono celular es fundamental.
Pero lo que más me sorprendió, fue hace unos meses. Yo estaba en la cancha el día que River perdió con San Lorenzo por la Copa Libertadores. River había perdido un partido que no se podía perder nunca, con 2 jugadores más, ibamos ganando y nos lo dieron vuelta. Mientras los hinchas de San Lorenzo se retiraban lentamente y felices. La imagen de la platea donde yo estaba era increible. El 90% de la gente, mandaba al contestador llamadas que seguramente les hacían hinchas de otros cuadros para cargarlos, o ponían muecas cada vez que leían un mensaje de texto con un contenido, que no hacía falta adivinar y que obviamente no contestaban. La platea estaba en silencio y el clima se cortaba con un cuchillo.Hasta que en medio de ese silencio, alguien gritó: ¿Quien fue el hijo de puta que inventó el teléfono celular? Maldito invento. La gente sonrió, y medio como que se relajaron un poco.
Es verdad, maldito invento. Pero es lo que por ahora me da comer!
4 comentarios:
Hace tiempo, con mi grupo de amigas, arribamos a una conclusión: HOMBRE es aquel que toca tiembre cuando pasa a buscar a la mujer en una cita. ¿Qué es eso de mandar un mensaje de texto pidiendo que salga o, en el peor de los casos para aquellas con vista a la calle, un tremendo bocinazo? Eso no va muchachos... El mismo razonamiento se aplica a los llamados desesperados a las 4 am, cuando "la salida con amigos esta muriendo". Ya nadie llama al teléfono de línea. Y con lo lindo que era quedarse horas panza arriba hablando con el chico/chica que nos gustaba!! Siempre interrumpido por varios familiares ansiosos por lograr comunicarse en ese mismo momento.
Y no nos adentremos en el área de la escritura porque eso no existe más. ¿En qué momento se dejaron de escribir cartas y se pasaron a los mails? ¿En qué momento se cambiaron los poemas de los "2 corazones" por los mensajes de texto? Ojo, con todo esto no reniego de los avances en telecomunicaciones que se han sucedido en los últimos tiempos (y que dan de comer al editor del blog)... pero... dicen que todo tiempo pasado fue mejor... ¿será cierto?
Concuerdo en todo con el comentario anterior!!!!!!!!
besosss ***VaNi***
Lo que sucede actualmente es, que no se tiene la excusa que el teléfono publico no tiene auricular, ni que se afanaron la linea del teléfono de casa.
Uno tiene todo el tiempo el celular encima ( salvo yo que lo dejo en la cartera y no lo escucho), así que hijo podés llamar más seguido.
Esta es una factura y no la de Telecom. jajaja
Madre
Lo que es malísimo es tener un diálogo por mje de texto! No va, un par de centavos más y con un llamadito liquidamos en 5 minutos!
Besos, Belu
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